
Del taller a la fábrica
La historia comienza en 1905, en un pequeño taller del centro de Florencia donde Giuseppe Bianchi fabrica bicicletas artesanales. Tras la Segunda Guerra Mundial, Enzo Bianchi y Arrigo Tosi impulsan la producción motorizada. De sus iniciales nace un nombre destinado a dejar huella: BETA.
En 1948 aparece la CERVO 48, seguida por modelos que revelan desde muy temprano el carácter competitivo de la marca. La empresa deja atrás su dimensión artesanal y construye las bases de una industria motociclística italiana.








